Dentro de las instalaciones “top secret” dedicadas a llevar al límite los dispositivos de Apple

Muy cerca del nuevo y flamante Apple Park, sede de Apple, se encuentran otro tipo de instalaciones (sin un cartel que indiquen para qué son) las cuales se utilizan para “machacar” literalmente los componentes de algunos dispositivos Apple como el iPhone. Aquí se calientan, se enfrían, de golpean, se sumergen en agua, se intenta acceder a la información, etc. Son unas instalaciones muy seguras donde no es fácil acceder y su misión principal es sencilla: mantener la privacidad de los datos almacenados.
Dentro de estas instalaciones, los dispositivos se desmontan y los diferentes componentes se insertan dentro de cajas las cuales irán pasando todas las fases de pruebas (ver figura 1). El objetivo final es que estos chips las superen todas para de esta forma, comprobar si es posible o no recuperar la información que almacenan. Son la gran línea de defensa que tiene Apple para que su lema de mantener los datos privados del usuario sea una realidad.
Figura 1. Interior de uno de los laboratorios de pruebas “extremas” a los circuitos de sus productos. Fuente.
Los productos de Apple están construidos desde la base en estos principios para preservar la privacidad del usuario, en una especie de filosofía que llaman “privacy by design” (privacidad por diseño). Esto implica que cada fase tiene un proceso al más estilo SecDevOps centrado en los datos, los cuales tienen que estar seguros (básicamente por cifrado) en cada paso, siempre y cuando sea totalmente necesario obtener o procesar dicha información del usuario. Es decir, Apple aplica el principio de no obtener ni procesas ningún dato privado, a no ser que sea estrictamente necesario.
El “Secure Enclave” (en este enlace hay un PDF de Apple sobre la versión iOS) es el término que utilizan para definir todo su entorno, implementación (hardware), técnicas y procesos para asegurar la información del usuario. Este término se utilizó por primera vez con el iPhone5, donde el “Secure Enclave” empieza a tener una entidad especial, separada del resto del dispositivo totalmente protegido con por ejemplo, datos biométricos, claves, etc. Este concepto se hace realidad en con los chips diseñados por Apple, como por ejemplo el T2. Estos chips pasan mucho tiempo sufriendo este tipo de pruebas hasta que finalmente se instalan en un Apple Watch, un iPhone o un Mac Book.
Figura 2. Publicidad del chip T1 (Secure Enclave). Fuente.
Apple llama a estas instalaciones de pruebas o laboratorios de “health” and “fitness“. La parte “health” (se llama así debido a los datos más críticos de un usuario, su datos médicos) simboliza a los datos del usuario y se encarga de poner en práctica toda la protección necesaria para mantener estos datos privados. La parte “fitness” es la que se encarga de la recolección de datos y su protección durante este proceso (data stream). Muchos empleados de Apple se enrolan de forma voluntaria dentro de estros procesos (totalmente anónimo) para probar los métodos con sus datos privados.
Figura 3. Cartel de Apple en el CES de Las Vegas. Fuente.
Más información sobre estos procesos de testeo así como alguna que otra entrevista, se pueden encontrar en el artículo original de Independent. Ya vimos como Apple sacó pecho sobre esta filosofía con la pancarta que colgaron en el CES de Las Vegas este año que decía “Lo que pasa en tu iPhone, se queda en tu iPhone” (figura 3).

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Gustavo Genez

Informático de corazón y apasionado por la tecnología. La misión de este blog es llegar a los usuarios y profesionales con información y trucos acerca de la Seguridad Informática.